La periodontitis se controla con tratamiento profesional y constancia diaria
- El diagnóstico requiere sondaje periodontal y, con frecuencia, radiografías.
- El raspado y alisado radicular es el tratamiento no quirúrgico principal para eliminar placa y cálculo bajo la encía.
- El cepillado y la limpieza interdental son indispensables, pero por sí solos no eliminan el sarro profundo.
- Los antibióticos no se utilizan de forma rutinaria y deben reservarse para casos concretos.
- El mantenimiento cada 3-6 meses ayuda a evitar recaídas, aunque el intervalo se adapta al riesgo de cada persona.
El primer paso es confirmar qué está ocurriendo
La gingivitis provoca encías rojas y sangrantes, pero todavía no ha destruido el tejido de soporte y suele ser reversible con higiene y una limpieza profesional. En la periodontitis, en cambio, aparecen bolsas periodontales, espacios profundos entre el diente y la encía donde se acumulan bacterias, y puede producirse pérdida de hueso.Yo no intentaría decidir la gravedad solo por los síntomas. La enfermedad puede ser bastante avanzada aunque apenas duela. El dentista o periodoncista mide la profundidad de las bolsas con una sonda, comprueba si sangran, revisa la movilidad dental y puede solicitar radiografías para valorar el hueso perdido.
El sangrado al cepillarse, la retracción de las encías, la sensibilidad, el mal aliento continuo, la separación entre dientes o la sensación de que un diente se mueve son señales para pedir cita. Si hay hinchazón intensa, pus, fiebre, dolor fuerte o dificultad para tragar, la valoración debe ser prioritaria.
El tratamiento se hace por fases y se adapta a cada boca
La respuesta a cómo tratar la periodontitis no es una única técnica. El enfoque actual suele avanzar por fases, empezando por controlar la inflamación y la placa antes de valorar procedimientos más complejos.
1. Evaluación y control de los factores de riesgo
En la primera fase se revisan los hábitos de higiene, el tabaquismo, la diabetes, algunos medicamentos y la forma en que se limpia la boca. También se eliminan factores que retienen placa, como restauraciones desbordadas o prótesis mal ajustadas. Dejar de fumar y controlar bien la diabetes puede cambiar de forma importante la respuesta al tratamiento.
2. Limpieza profesional y raspado profundo
La limpieza supragingival elimina placa y sarro visible. Si existen bolsas, se realiza un raspado y alisado radicular, también llamado tratamiento periodontal no quirúrgico. El profesional limpia las superficies radiculares por debajo de la encía y las alisa para dificultar que las bacterias vuelvan a adherirse.
Puede hacerse en varias sesiones y con anestesia local si la zona es sensible o las bolsas son profundas. Después es normal notar algo de sensibilidad y observar que la encía parece más retraída. Esto suele deberse a que baja la inflamación y el tejido vuelve a adaptarse al diente, no necesariamente a que el tratamiento haya empeorado la situación.3. Reevaluación de las encías
Tras un periodo de cicatrización, el especialista vuelve a medir las bolsas y el sangrado. El objetivo práctico es que no queden bolsas profundas activas. Si la respuesta es buena, se pasa al mantenimiento; si persisten zonas problemáticas, se estudia un tratamiento adicional.
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4. Tratamiento de las zonas que no responden
Algunas bolsas profundas no pueden limpiarse correctamente con instrumentos convencionales. En esos casos puede repetirse la instrumentación o plantearse una cirugía periodontal de acceso. Según el defecto óseo, también existen técnicas regenerativas para intentar recuperar parte del soporte perdido.
La extracción solo se considera cuando un diente tiene un pronóstico muy desfavorable y ya no puede mantenerse de forma razonable. Conservar una pieza a cualquier precio no siempre es la mejor decisión, sobre todo si mantiene una infección activa o compromete los dientes cercanos.

Qué puedes hacer en casa para que el tratamiento funcione
La limpieza profesional reduce la carga bacteriana, pero la placa vuelve a formarse cada día. Por eso, la rutina doméstica no es un complemento menor, sino la parte que mantiene el resultado. Mi recomendación general es cepillarse dos veces al día durante unos dos minutos con pasta fluorada y utilizar un cepillo suave o eléctrico bien manejado.
El cepillo no limpia completamente el espacio entre los dientes. Allí pueden ser útiles el hilo dental, los cepillos interdentales o un irrigador, según el tamaño de los espacios y la destreza de cada persona. En periodontitis, los cepillos interdentales suelen ser especialmente prácticos, pero deben tener un tamaño adecuado y no entrar a presión.
- Limpia los dientes y la línea de la encía sin hacer fuerza excesiva.
- Utiliza higiene interdental una vez al día, preferiblemente antes del cepillado nocturno.
- No suspendas la limpieza porque las encías sangren. El sangrado es una señal de inflamación, aunque conviene revisar la técnica.
- Reduce o elimina el tabaco y comunica al dentista si tienes diabetes u otra enfermedad relevante.
- Acude a las revisiones aunque ya no tengas molestias.
Los colutorios pueden ayudar en situaciones concretas, pero no sustituyen al cepillado ni eliminan el sarro. La clorhexidina, por ejemplo, suele reservarse para periodos cortos y bajo indicación profesional porque puede manchar los dientes, alterar el sabor y no es una solución de uso indefinido.
Los remedios caseros, como el bicarbonato, el agua oxigenada o aceites esenciales, pueden irritar la mucosa y no llegan a resolver la infección de las bolsas. Si una recomendación promete curar la periodontitis sin diagnóstico ni limpieza subgingival, yo la tomaría con mucha cautela.
Cuándo hacen falta antibióticos o cirugía
Los antibióticos no son el tratamiento principal de la periodontitis. La base es eliminar mecánicamente la placa y el cálculo, junto con el control de los factores de riesgo. Un antibiótico puede valorarse cuando existe una infección aguda, un absceso, afectación sistémica o determinadas formas agresivas, pero no debe tomarse por cuenta propia.
La cirugía tampoco se indica automáticamente. Se reserva para las zonas que siguen presentando bolsas profundas y sangrado después del tratamiento no quirúrgico, o para defectos anatómicos concretos. Puede servir para acceder mejor a las raíces, remodelar tejido o intentar regenerar hueso, pero sus resultados dependen de la profundidad de la lesión, la higiene, el tabaco y la respuesta individual.
| Situación | Enfoque habitual | Qué condiciona el resultado |
|---|---|---|
| Gingivitis sin pérdida de soporte | Higiene guiada y limpieza profesional | Eliminar la placa de forma constante |
| Periodontitis leve o moderada | Raspado y alisado radicular por zonas | Profundidad de las bolsas y control diario |
| Bolsas profundas persistentes | Reinstrumentación o cirugía periodontal | Anatomía del defecto y respuesta al tratamiento |
| Absceso o infección aguda | Drenaje y tratamiento periodontal, con medicación si procede | Estado general y extensión de la infección |
Duración, revisiones y coste orientativo en España
La fase activa puede durar desde unas semanas hasta varios meses. Depende del número de dientes afectados, la profundidad de las bolsas, la necesidad de varias sesiones y la rapidez con la que las encías cicatrizan. La reevaluación suele hacerse después de la fase inicial de curación, no inmediatamente después de la última limpieza.
El mantenimiento es de por vida porque la periodontitis puede reactivarse. Algunas personas necesitan revisiones cada 3 o 4 meses, mientras que otras pueden espaciarse hasta 6 o 12 meses si el riesgo es bajo y la enfermedad permanece estable. El intervalo no debería fijarse solo por calendario, sino por sangrado, bolsas residuales, higiene y antecedentes.
Los precios varían bastante entre clínicas y ciudades. Como referencia orientativa, el raspado y alisado radicular puede situarse alrededor de 70-120 euros por cuadrante, o aproximadamente 280-480 euros para toda la boca. Un primer año de tratamiento periodontal moderado, incluyendo varias sesiones y mantenimientos, puede rondar los 500-800 euros, aunque una enfermedad avanzada o la cirugía elevan el coste.
Antes de aceptar un presupuesto, pediría que incluya el estudio periodontal, las radiografías necesarias, el número estimado de sesiones, la reevaluación y el mantenimiento. Una limpieza barata que no incluya el tratamiento de las bolsas puede no resolver el problema, mientras que un plan muy amplio sin mediciones claras merece una segunda opinión.
La decisión que más protege tus dientes a largo plazo
Si tuviera que resumirlo en una sola idea, sería esta: la periodontitis se controla, pero no se vigila a distancia. Hace falta un diagnóstico con mediciones, limpieza profesional de las zonas afectadas, una rutina interdental bien adaptada y revisiones periódicas.
No esperes a que aparezca dolor. Cuando un diente se mueve o la encía se retrae, la enfermedad ya puede haber avanzado. Pedir una valoración periodontal ante un sangrado persistente permite actuar antes, conservar más tejido de soporte y convertir un tratamiento complejo en uno mucho más manejable.
